Restaurante Madrileño
 

Y
a en 1906, el Blanco y Negro escribía sobre los “VERANEANTES” Madrileños que no podían huir de los horribles calores a las playas, y que subían a pasar sus períodos de descanso a la sierra, protagonizando los llamados veraneos de Guadarrama.

L
a gente se reunía en las calles, e iban a la Fuente del Pueblo a por agua (Fuente de la Puerta del Sol).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente de la Puerta del Sol

 

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n 1927, Josefa Colmenarejo Sanz, conocida en Guadarrama como la “Señora Pepa” se instaló en Guadarrama por primera vez con 14 años.

T
rabajaba entonces en la tienda de tejidos de su hermano, a quien todo el mundo conocía como “Tío Conejo”, se marcho y pasó la Guerra Civil en el Boalo, y tras la misma, regresó a Guadarrama para en 1948 abrir, junto a su marido “Gabino del Valle Martín”, una pequeña tienda de ultramarinos que también era taberna, se llamaba “ La Madrileña”.

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n la Madrileña, los hombres del pueblo se acercaban después de trabajar a reunirse con sus vecinos y beber unos tragos de vino.

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ras la guerra, Guadarrama quedó destrozada, y cuando empezó a levantar sus casas y comercios, no había tantos sitios donde poder ir. Además, las mujeres apenas salían de casa y solo iban a la tienda cuando debían comprar comida, y por supuesto, se dejaba fiado hasta que llegaran los jornales.

 

Guadarrama tras la guerra

 

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n la Madrileña, tenían una botella con caña, de la que cada uno daba unos tragos, y tomaban cacahuetes de un saco, pasando así el rato.

A
partir de entonces, varias cuadrillas se empezaban a reunir allí habitualmente, y el que mas ambiente daba al lugar, era un vecino llamado “El Campanón”, que trabajaba en el entonces Hospital Generalísimo, y al que todas las tardes, cuando le llegaba la hora de acercarse, una perrita que tenían en la tienda, salía corriendo en su busca.

O
tro vecino armado en juergas era el cariñosamente llamado “el patapalo”, quien con su pierna de madera, se subía en los veladores y se ponía a cantar y bailar.


A
si fue discurriendo la vida en el lugar, y posteriormente, el 7 de Julio de 1960, Josefa y Gabino, abren el actual Restaurante Madrileño, inaugurado como “Despacho de Bebidas”.

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Abuelo Gabino con una gran seta


E
l abuelo Gabino, comenzó a regentar una pequeña tasca con pellejos de vino para su uso personal y el de sus amigos, incorporando para su acompañamiento, algunas viandas entre las que se encontraban sus famosas setas.

 

 

Clientes en el Madrileño, cuando llegó la TV

 

Amigos del barrio y actuales clientes

Abuelo Gabino y Óscar


 

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uando en 1963, se empezó a construir el primer túnel de Guadarrama de forma recta, que es la primera carretera de peaje de España, empezó, pues en aquel entonces decenas de comensales procedentes de dicha construcción, le dieron el apogeo como “lugar recomendado de comida” en la zona.

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a señora Pepa y el abuelo Gabino, habian sentado las bases del negocio familiar.

A


ños después, su hija Juana (Juani para su familia y amigos) y su marido Valentín, continuaron con la tradición y añadieron guisos y comidas típicas de la zona de la sierra madrileña, y en 1972, con el inicio del segundo túnel, de nuevo volvió a lanzarse y especializarse el restaurante en comidas típicas de la sierra, siendo de nuevo un lugar de referencia para los turistas y Guadarrameños. Hablamos de la época en la que un menú del día, no llegaba a las 60 pesetas.


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esde pequeños, los hijos de Juani y Valentín, Oscar y Rubén, así como el tio Alejandro (Jandri) vivieron el negocio familiar, dentro y en los alrededores, jugando con sus amigos y entre los repartos de género, los clientes y los fogones.

Camión de reparto Jandri y algunos amigos Óscar con la tía Nati en el bar

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a señora Juani, Jefa de Cocina de esta casa, ha sido toda una institución y un referente por su buen hacer y larga trayectoria al frente de los fogones.

Juani con una seta
 

Destacan sus guisos caseros elaborados como lo hacían nuestros abuelos: ya sea la carrillada de cebón, las manitas de cerdo con pleurotus, el rabo de toro, los judiones de la granja, los clásicos callos a la madrileña, las albóndigas en salsa, etc.

 

Juani con Jandri y Óscar paseando por lo que hoy es la terraza del restaurante

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ambién y sin olvidar a los amantes de la buena carne, preparaba un excelente solomillo y entrecot de la Sierra de Guadarrama, así como chuletitas de cordero lechal o la paletilla de lechazo al horno.

Rubén, haciendo un pedido

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us hijos y sobrino, aprendieron el arte del servicio de hostelería.

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lo practicaron:

Óscar, esperando el pedido

Pablo (4ª generación) entre fogones

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allecido en 2009 “Valentín", Oscar y Rubén la tercera generación, regentan el negocio familiar en el que también trabaja Jandri. Juani coordina y poco a poco va cediendo la trayectoria del negocio familiar a sus hijos, quienes lo han modernizado con una amplia carta apetitosa, pero siguen manteniendo la tradición del buen comer y beber, que 50 años antes marcaron sus abuelos.

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a existe una cuarta generación que hace sus pinitos en la cocina, como Pablo, el hijo de Jandri, por lo que poco a poco, vemos que se irán integrando a la tradición, nuevos talentos.

 
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